Contactología avanzada
Por qué la revisión ocular es esencial en el manejo de la diabetes
Por lo que recuerda el Diario de Salud, cuidar la visión también forma parte del control de la diabetes.

Y en la consulta lo vivimos cada semana: cuando un paciente con diabetes se sienta frente a nosotros y nos dice que ve bien y no le preocupa nada, solemos respirar hondo antes de explicarle qué vamos a buscar en el fondo de ojo, porque la relación entre glucosa y retina no se negocia.
La retinopatía diabética: una amenaza silenciosa
La retinopatía diabética es una de las manifestaciones oculares más frecuentes de la diabetes, y puede aparecer tanto en personas con diabetes tipo 1 como tipo 2. Lo que más nos preocupa en el gabinete es que, en sus fases iniciales, suele avanzar sin síntomas evidentes: la persona conserva una visión aparentemente normal mientras ya existen cambios en los pequeños vasos sanguíneos de la retina, ese tejido delicado de la parte posterior del ojo que nos permite captar las imágenes.
La especialista en Retina y Vítreo del Instituto Espaillat Cabral, Mayelinne García, lo resume con una idea que compartimos al pie de la letra: la ausencia de molestias no siempre significa que los ojos estén libres de cambios. Por eso la evaluación del fondo de ojo es nuestra herramienta clave para observar la retina, identificar alteraciones tempranas y establecer el seguimiento más adecuado para cada paciente.
Cuando la enfermedad avanza
A medida que la retinopatía progresa, los vasos sanguíneos de la retina pueden debilitarse, filtrar líquido o presentar pequeños sangrados. También puede aparecer edema macular diabético, que se produce cuando se acumula líquido en la mácula, la zona responsable de la visión central y de actividades cotidianas como leer, reconocer rostros o distinguir detalles.
Hay señales que, según la doctora García, requieren una evaluación oftalmológica sin demora: visión borrosa o fluctuante, dificultad para leer, manchas oscuras, aumento repentino de puntos o cuerpos flotantes y pérdida parcial de la visión. Si notas un cambio visual repentino, no esperes a que se pase por sí solo.
Cómo cuidarnos en conjunto
El mensaje que trasladamos a cada paciente en consulta es claro: el cuidado de la salud visual debe integrarse en el manejo general de la diabetes. Mantener controlados los niveles de glucosa, la presión arterial y el colesterol, seguir el tratamiento indicado por el médico y adoptar hábitos saludables contribuye a reducir el riesgo de que la retinopatía aparezca o avance.
En nuestro día a día insistimos en que se trata de un trabajo conjunto. El control metabólico y el seguimiento oftalmológico se complementan para proteger la retina y tomar decisiones a tiempo. Si vives con diabetes, mantener tus revisiones al día, tanto metabólicas como visuales, forma parte de un cuidado integral de tu salud.