Ir al contenido
Portal de información sanitaria — sin consulta en líneaPago contra reembolso · entrega en 3–7 días laborables
Clínica Manatí Visual

Consejos para pacientes

Nuevos protocolos para mejorar la detección temprana de diabetes e hipertensión

La Secretaría de Salud mexicana, a través del programa de Enfermedades Cardiometabólicas, ha reforzado la formación del personal sanitario en los municipios de Mulegé, Loreto y Comondú, en Baja…

Nuevos protocolos para mejorar la detección temprana de diabetes e hipertensión

La Secretaría de Salud mexicana, a través del programa de Enfermedades Cardiometabólicas, ha reforzado la formación del personal sanitario en los municipios de Mulegé, Loreto y Comondú, en Baja California Sur, para mejorar la detección y el manejo clínico de la diabetes, la hipertensión, el síndrome metabólico y la enfermedad renal crónica. La iniciativa se coordina con IMSS Bienestar y se dirige a profesionales de medicina, enfermería y áreas afines de centros de salud y hospitales, con el objetivo de actualizar los criterios de prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento. El motivo es operativo: cuando estos padecimientos no se tratan a tiempo, pueden derivar en complicaciones graves, discapacidad permanente o fallecimiento, según informó la subdirectora de Atención Hospitalaria, Janeth Ortalejo López Guerra.

Qué cambia con la actualización de protocolos

El programa se apoya en los Protocolos Nacionales de Atención Médica (PRONAM), emitidos por el Consejo de Salubridad General para unificar criterios ante enfermedades prioritarias. En la consulta, esto se traduce en algo muy concreto: en una revisión rutinaria deberían solicitarse de forma conjunta la glucemia basal, la tensión arterial, el perfil lipídico y, cuando haya sospecha clínica, las pruebas de función renal, en lugar de pedir cada determinación por separado y de forma dispersa. La capacitación también se extendió a profesionales de consultorios particulares de esos municipios, lo que amplía el alcance del cribado más allá de la red pública.

Factores sobre los que sí puedes actuar

Los protocolos insisten en promover estilos de vida saludables: alimentación adecuada, actividad física regular y control del sobrepeso y la obesidad. Desde el punto de vista clínico, lo razonable para cualquier adulto es:

1. Mantener un peso dentro del rango saludable. La resistencia a la insulina —uno de los mecanismos centrales del aumento de glucosa— se asocia directamente con el exceso de peso corporal y la obesidad.

2. Solicitar un análisis con glucemia en ayunas al menos una vez al año si hay antecedentes familiares, sobrepeso o se superan los 45 años.

3. Medir la tensión arterial de forma periódica. Hipertensión y diabetes suelen coexistir y multiplican el riesgo renal y cardiovascular.

4. Incluir en el mismo control el colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos, por su relación con alteraciones metabólicas que empeoran el pronóstico.

5. Acudir al médico ante síntomas sugestivos (sed excesiva, micción frecuente, cansancio mantenido o visión borrosa) en lugar de esperar a una analítica rutinaria.

Por qué se insiste tanto en el cribado

Según datos difundidos por el IMSS esta misma semana, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes concentran más del 63 % de las consultas en población adulta mayor. La cifra refleja la carga real que soportan los servicios de crónicos: la mayoría de pacientes pluripatológicos atendidos en Atención Primaria presenta al menos uno de estos diagnósticos, y una proporción significativa, dos o más a la vez.

Para quien ya vive con diabetes o hipertensión, la recomendación operativa es clara: conviene acordar con el médico la periodicidad de los controles y los objetivos individualizados de tensión arterial y de glucosa, y no esperar a la aparición de síntomas para revisarlos. Las recomendaciones sobre cribado poblacional masivo en personas sin factores de riesgo siguen siendo objeto de debate, por lo que la indicación debe personalizarse caso por caso.