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Clínica Manatí Visual

Salud ocular

Cómo aplicar la regla 20-20-20 para aliviar la fatiga visual frente al ordenador

El oftalmólogo Fernando Llovet, cofundador de Clínica Baviera, ha recordado estos días una pauta sencilla para sobrellevar las jornadas largas delante del ordenador: la regla 20-20-20.

Cómo aplicar la regla 20-20-20 para aliviar la fatiga visual frente al ordenador

Consiste en apartar la mirada de la pantalla cada 20 minutos durante 20 segundos y fijarla en un punto situado a unos seis metros de distancia. En un país donde más de la mitad de los españoles reconoce sentir fatiga visual tras usar dispositivos electrónicos —cifra que roza el 64 % entre quienes pasan más de seis horas al día frente a pantallas de lunes a viernes, según el último Estudio de la Visión en España elaborado por Baviera—, pequeños gestos como este pueden marcar una diferencia real en el confort diario.

La consulta empieza siempre por lo mismo

Son las cinco de la tarde y María, contable de 38 años, se sienta frente a mí con los ojos enrojecidos. Acaba de volver de vacaciones y me cuenta que las ocho horas frente al ordenador se le hacen cuesta arriba: nota pinchazos al final del día, le cuesta enfocar de lejos al salir a la calle y, por la noche, siente los párpados pesados. Esta escena se repite, con distintos rostros, casi a diario en el gabinete.

Lo que llamamos astenopia, o fatiga visual, aparece cuando el músculo ciliar —el encargado de enfocar los objetos cercanos— trabaja de forma sostenida sin descanso. Las pantallas agravan el problema porque reducen la frecuencia de parpadeo y nos exponen a la luz azul-violeta que emiten.

Cómo aplicar la regla y qué gestos la acompañan

Desde la consulta solemos completar la pauta de Llovet con gestos que marcan una diferencia real:

  • Descansar la vista entre cinco y diez minutos cada hora y media o dos horas de trabajo continuado.
  • Respetar las distancias: alrededor de 50 centímetros para el ordenador, unos 40 para la tableta y 30 para el móvil, con la pantalla del ordenador en un ángulo de unos 45 grados respecto a la línea de los ojos.
  • Aumentar el tamaño de letra en los dispositivos para reducir el esfuerzo de enfoque.
  • Parpadear con frecuencia y, si notamos sequedad, recurrir a lágrimas artificiales.
  • Trabajar con luz natural siempre que sea posible, o con iluminación de techo e indirecta si no lo es, evitando reflejos y luces directas sobre la pantalla.

A todo ello, Llovet suma dos factores que a veces pasamos por alto: dormir lo suficiente y aprender a gestionar el estrés, porque ambos influyen en la fatiga ocular. También conviene vigilar la temperatura, la humedad y la ventilación del espacio de trabajo.

Cuándo conviene pedir cita

Hay síntomas que no debemos normalizar. Si la visión borrosa, la sequedad o el dolor de cabeza aparecen de forma recurrente o persistente, lo razonable es acudir al especialista para descartar otros problemas visuales y, de paso, comprobar que la graduación sigue actualizada. Las revisiones periódicas permiten detectar y corregir defectos que, sin que lo sepamos, nos obligan a forzar la vista delante del ordenador.

En la consulta, además de revisar la graduación, comprobamos cómo parpadea cada paciente y, si hay síntomas de sequedad, valoramos si conviene apoyar el confort con lágrimas artificiales. A veces, la solución es tan sencilla como cambiar la postura de la pantalla o instaurar una rutina de parpadeo consciente. No hace falta esperar a que los ojos griten para empezar a cuidarlos.